Fantasía ⇁ Autores

Robert E. Howard

Nació en 1906 en Peaster, Texas, EEUU, y murió en 1936. Robert Ervin Howard escribió a lo largo de su vida más de doscientos cincuenta historias de todas las extensiones y temáticas: desde westerns hasta relatos de terror, pasando por la fantasía o incluso el erotismo. Sin embargo, pasaría a la posteridad por sus relatos de espada y brujería, y muy concretamente por los protagonizados por Conan el Cimerio.

Howard demuestra desde joven las más diversas inquietudes: de estudiante practica boxeo y hace sus pinitos como escritor en la revista Weird Tales, donde publicará su primer relato, 'Spear and Fang' (1924), protagonizado por un hombre prehistórico. En años posteriores mantiene cierta actividad literaria hasta que, en 1930, conoce a Howard Philips Lovecraft, con quien comienza a cartearse con frecuencia, entrando a formar parte del llamado «Círculo de Lovecraft», que contaría con otros ilustres escritores de la época, como Clark Ashton Smith, Frank Belknap Long o Robert Bloch.

Poco a poco comienza a intensificar su producción literaria, en la que presenta influencias de todo tipo y condición, desde E.R. Burroughs hasta Robert W. Chambers, pasando por el propio Lovecraft. De hecho, llegaría a contribuir al Ciclo de los Mitos de Cthulhu con su relato «La Piedra Negra», en una de sus incursiones en el género de terror (donde también destacó por «Palomas del Infierno» o «Gusanos de la tierra», una mezcla escalofriante de fantasía y terror.

Tocara el género que tocara, Howard demostró siempre un oficio más que apreciable. Sin embargo, es con sus relatos de espada y brujería donde se siente más cómodo. Agnóstico declarado, aprovecha sus enormes conocimientos mitológicos para crear el mundo de la Era Hiboria, en el que nos presenta una sociedad prehistórica enormemente avanzada (casi equivalente a la Edad Media), donde vivirán sus aventuras gran parte de sus personajes, entre los que destacan Conan, Kull, rey de Valusia, o el picto Bran Mak Morn.

Pero sus héroes son más variados de lo que se recuerda hoy: el aventurero Kirby O'Donnell, el victoriano Solomon Kane o la espadachina Agnes de Chastillon son algunas muestras de lo que su pluma llegó a dar de sí. De hecho, Howard fue uno de los escritores más populares (y Conan una de las figuras más requeridas) de Weird Tales, donde se publicaron muchos de sus éxitos.

El 11 de junio de 1936, al enterarse de que su madre ha entrado en coma que parece irreversible, se pega un tiro en la cabeza dentro de su coche, muriendo con pocas horas de separación respecto a su madre. Se trunca así la prometedora carrera de un autor que, aunque parezca increíble, permaneció prácticamente en el anonimato durante más de cincuenta años, hasta que el boom de Conan, propiciado más por los cómics basados en el personaje que por la publicación de sus novelas, recuperaron la figura del olvido.

Bibliografía destacada