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Philip Pullman

Nació en 1946 en Norwich, Inglaterra. Un autor de fantasía juvenil que no duda en titular su obra más conocida a partir de un verso de El Paraíso perdido de Milton no es alguien corriente. El autor de La Materia Oscura tiene poco que ver con un autor infantil, y sus libros han desafiado sistemáticamente el género.

Philip Pullman comparte con Tolkien y Lewis el tener Oxford como lugar de residencia, hasta el punto de haber basado el Jordan College que aparece en La Materia Oscura en su alma máter, el Exeter College de dicha ciudad. Pullman, que ha declarado que «sin historias ni siquiera seríamos seres humanos», ofrece narraciones elaboradas y personajes complejos.

Una de sus características más polémicas es su marcado ateísmo. De hecho, muchas organizaciones cristianas le critican por ir en contra de sus creencias. Pullman admite su rechazo del cristianismo, pero sin pretender ofender a nadie: «Creo que los libros guardan ciertos valores que creo importantes, como que la vida es inmensamente valiosa y que el mundo es un lugar extraordinariamente bello. Deberíamos hacer todo lo posible por acrecentar la cantidad de sabiduría en el mundo». En muchas descripciones sobre el autor se suele contraponer su obra a la de C. S. Lewis, principalmente, e incluso Tolkien, precisamente por ser obras de marcado carácter o simbolismo religioso.

Su primera obra de éxito fue la tetralogía de Sally Lockhart, aparecida entre 1985 y 1994; pero el éxito le llegó con La Materia Oscura, trilogía publicada entre 1995 y 2000. Esta trilogía se ha ido completando estos últimos años con nuevos libros ambientados en su universo como El Oxford de Lyra y Érase una vez en el Norte.

La trilogía fue un éxito completo, tuvo su edición para adultos e incluso su primer libro fue adaptado al cine por la productora New Line Cinema. La Brújula Dorado, como se tituló el film, fue un fracaso para la productora, que gastó gran parte de sus fondos pensando en que se repetiría el éxito de su Señor de los Anillos y que finalmente significó su ruina. Previendo una adaptación mediocre, Pullman se desmarcó de esta película y no quiso tener nada que ver, sin duda escarmentado por el caso de J. K. Rowling.

Bibliografía destacada