Se
trata de un juego que engloba las dos primeras películas
de la trilogía: La Comunidad del Anillo y Las
Dos Torres, llevando por título el juego el nombre
de la segunda.
Las Dos Torres supone una interactuación
entre el cine y los juegos como nunca se había
visto antes, ya que aprovecha todas las cosas buenas
de las películas para recrear de la misma manera
que el largometraje todas las localizaciones de La Tierra
Media por las que transcurre. Los jugones pueden revivir
los momentos más deslumbrantes de las dos primeras
entregas de la trilogía, con unos cuantos detalles
que nos harán sentir miedo, felicidad, peligro,
ansiedad, dolor, pena, frustración, en fin, todo
lo que nos ha hecho sentir la primera película
y que seguramente nos hará sentir la segunda.
El juego va fluyendo entre la narración que le
hace Aragorn a Ëowyn de las andanzas de la Comunidad
del Anillo hasta que han llegado a las tierras de Rohan.
Esto le da excusa al juego para que podamos luchar contra
los Nazgul en la Cima de los vientos, visitar Moria,
o vivir la excitante escaramuza en Amon Hen.
Sorprende el juego por la calidad de
recreación de los personajes, de los parajes,
por la calidad de los efectos sonoros, por el uso de
la misma banda sonora que la de la película,
por las voces de los personajes, por las escenas sacadas
de la película y porque a pesar de todo no desvela
nada importante de la próxima película
que no sepa ya un buen seguidor de Tolkien (aunque alguna
cosita si que se le escapa), el cual podrá ir
al cine tranquilo de encontrarse con tres horas de cine
que le llenarán plenamente.
· GRÁFICOS
·
La Tierra Media está recreada con la misma fidelidad,
detalle y espectacularidad con la que ha sido recreada
en las películas cobra vida con espectacular
detalle. El juego nos llevará a recorrer los
parajes más representativos de la Tierra Media.
Desde la Cima de los Vientos a Las Puertas de Moria,
de Amon Hen al Bosque Fangorn, de las LLanuras de Rohan
a el Abismo de Helm, de Las lomas del Monte del Destino
a la Tumba de Balin.
Como ya hemos comentado, la presentación
del juego es la misma que la de la película,
es decir el mismo vídeo que ves en el cine o
en DVD/VHS, pero con la salvedad que al llegar a la
batalla de la que os hablamos unas líneas más
arriba hay una transición entre video y gráficos
de ordenador que nos dejará boquiabiertos por
la suavidad, estilo y perfección con la que ha
sido realizada. Y es sólo la primera.
Acto seguido comenzamos a controlar a Isildur, con el
que combatiremos a las primeras hordas de orcos. Junto
a nosotros se encontrará Elrond, impecablemente
representado. Y así el resto de personajes, desde
Aragorn, Légolas y Gimli, a Gandalf y Boromir,
desde los orcos a los Uruk Hai, pasando por los trasgos
o los distintos trolls de las cavernas que se ven. Impecablemente
recreados todos, pero siendo todos ellos un fiel reflejo
de lo que se puede ver en las películas. Personajes
grandes, bien animados y bien recreados, aunque los
enemigos atienden todos al mismo patrón dependiendo
de la raza a la que pertenezcan, es decir, todos los
orcos son iguales, todos los trasgos son iguales, etc.
Los jefes finales, un gran detalle con el que nos encontramos
en el juego para que acabe de redondear la concepción
de arcade de acción en la que se ha envuelto
al juego sea perfecta. De esta manera nos encontramos
con el monstruo que guarda las Puertas de Moria (le
faltan algunos tentáculos), con el Troll de las
Cavernas que nos hostiga en la Tumba de Balin (raza
que luego pasa a ser un enemigo más), los distintos
jefes Uruk Hai... así hasta completar uno por
fase, pero contando con que todos están recreados
de manera fiel a como se ven en las películas.
Quizás muchos echen de menos al Balrog, nosotros
también, pero no se puede tener todo en esta
vida.
Los movimientos son fluidos, las animaciones
está tan bien hechas tal y como nos tienen acostumbrados
los chicos de EA en otro tipo de juegos (los deportivos,
p.e.), los efectos adicionales, como los desprendimientos
de rocas, el fuego, los reflejos en el agua, la niebla,
las estelas de las flechas, la luz que desprende "Dardo"
en presencia de orcos, las secuencias a cámara
lenta, en fin, todo está tratado como si de una
película se tratase. Con una calidad que desborda
el juego por los cuatro costados.
Como ya os dijimos existe una transición entre
video y los gráficos propiamente dichos, que
también se cumple en el otro sentido, es decir,
de los gráficos del juego se pasa a las escenas
de vídeo de la película, gracias a que
las escenas de corte se llevan hasta un punto en el
que coincide con alguna parte de la película
y es ahí donde se produce la transición,
haciendo la experiencia interactiva mucho más
rica y gratificante. Aún así se podían
haber incluido más escenas de corte sacadas de
la película, algo que sorprenderá a muchos
cuando esperen verlas y vean que simplemente se ha pasado
esa escena por ordenador con total fidelidad, pero que
visto lo visto se podía haber hecho como el resto
de este tipo de escenas.
Pero no todo iba a ser idílicamente
perfecto en esta superproducción de EA. El juego
de cámaras elegido para seguir la acción
es un juego altanero, que baila a su merced de posición
en posición, tratando de ofrecernos la mejor
vista en cada momento, cosa que consigue la mitad de
las veces mientras que la otra mitad estorba hasta la
muerte más que ayuda.
Los casos más claros podían
ser la fase del Bosque Fangorn, donde no es nada fácil
ver al enemigo como para que encima le ayude la cámara
a esconderse. O la fase de la puerta del Abismo de Helm,
en la que ciertas posiciones de la cámara se
centran en nuestro personaje sin dejarnos ver con claridad
lo que se nos avecina. Se trata sin lugar a dudas del
fallo más gordo del juego, y el que más
frustración hará sentir al jugón,
cuando su muerte no se por causa natural, sino por no
ver "por dónde le venían los tiros".
El juego viene sin
selector 50/60 Hz.
· MÚSICA ·
El mejor apartado del juego. No podía ser de
otra manera y una vez con la licencia oficial de la
película bajo el brazo no había más
que echar mano de la banda sonora compuesta por Howard
Shore, ganadora de un Oscar de la Academia de Hollywood,
y que nos acompaña en todo momento durante el
juego, tanto en los menús como en las fases,
haciendo que la experiencia de juego sea mucho más
próxima a la interactuación directa con
la película de lo que podemos pensar en un primer
momento.
Aunque el juego lleve el nombre de la
segunda entrega cinematográfica de esta trilogía,
y aunque la segunda esté a punto de presentarse
en los cines de todo el mundo, la banda sonora utilizada
es la de la primera de las películas, pero que
aún así llena cada uno de los segundos
que juguemos con el juego de una manera tal que os sentiremos
protagonistas absolutos de ésta aventura.
· SONIDO FX ·
Este es otro de los aspectos más destacables
del juego, y uno de los que más ayuda a redondear
la sensación de inmersión en la aventura,
en el juego, en la película. Por que las voces
son impresionantes: sentir los gritos de los compañeros
en la Tumba de Balin diciendo "Légolas,
necesitamos tu arco", "Son demasiados",
o Frodo llamando a Aragorn, o escuchar como retumba
el Cuerno de Gondor en Amon Hen mientras bajamos a toda
velocidad aniquilando enemigos con tal de llegar a tiempo
para salvar a nuestros compañeros, o los gritos
de socorro de las gentes de Rohan cuando asolan sus
poblados... son efectos que aumentarán la tensión
del juego de una manera notable.
El sonido se puede configurar de tres
maneras: mono, estéreo y surround. Ésta
última es la más recomendable para todos
aquellos que la puedan utilizar ya que transforma totalmente
la experiencia de juego del que la disfruta.
· JUGABILIDAD
·
Tratándose del primer juego de acción
de EA basado en El Señor de los Anillos, bajo
licencia de la trilogía cinematográfica,
la expectación eran máxima, teniendo en
cuenta las credenciales de la compañía
y la empresa en la que se embarcaba. De esta manera
la jugabilidad está por encima de todo. Con un
marcado carácter arcade, unas pinceladas de rol,
y el buen hacer de un control fácil de asimilar
y una dificultad gradualmente creciente, EA ha vuelto
a dar en el clavo cuando más se esperaba de ella.
Si bien en la mayoría de las
fases podremos elegir entre Aragorn, Gimli o Légolas
como personaje a controlar, los demás miembros
de la Comunidad tendrán un papel bastante activo
durante la partida. Muchas de las fases las viviremos
con la ayuda de el resto de personajes, aunque el grueso
del trabajo así como los jefes finales quedarán
para el jugón y su personaje elegido.
Nuestros movimientos tendrán que ser más
estratégicos de lo habitual en este tipo de juegos,
ya que pronto comprenderemos que es más fácil
organizar un poco nuestros ataques y defensas que ir
por ahí lanzando mamporros sin ton ni son a ver
a quien pillamos. A medida que suba de nivel nuestro
personaje, y con los puntos de experiencia obtenidos
durante las fases anteriores (aquí están
las pinceladas ROL), podremos adquirir nuevos combos
y mejoras en nuestro armamento.
De mano jugaremos 12 fases a las que
habrá que añadir una fase secreta jugable
con los tres personajes y una fase más jugable
con un personaje oculto (que a estas alturas ya sabréis
todos de quien se trata) a la que se accede tras acabar
todas las fases con todos los personajes.
Por si esto fuera poco, el juego viene dotado de una
buena remesa de extras con los que rellenar el DVD en
el que viene. estos extras se ofrecen como premio a
la conclusión de muchas de las fases y van desde
fotos de la película, a vídeos con entrevistas
con los protagonistas, así como bocetos de arte
que han servido como orientación en la producción
de la película. |