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Que el Portador del Anillo fuera a Mordor era incomprensible para cualquiera que no confiara ciegamente en las resoluciones de los Sabios; la posibilidad de éxito era demasiado pequeña. Denethor tenía que suponer que Gandalf quería tomarle el pelo. ¿No era el hecho de sentar en el trono de Gondor a un salteador que se hacía pasar por el heredero de Isildur la única razón para todo esto? Con la muerte de su hijo Boromir se desvaneció la última esperanza de Denethor ya que su segundo hijo Faramir parecía estar aliado con el mago. Fuera como fuese el final de la Guerra, para Denethor estaba perdida; nada permanecería como había sido a lo largo de su vida. Bajo estas circunstancias ya no le interesaba la defensa de Minas Tirith; se dirigió a las Tumbas y se prendió fuego sobre una pira. Sólo la intervención de Beregond evitó que Faramir ardiera con él. |
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