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El
segundo hijo del Senescal Denethor II de
Gondor, se encontró con Frodo y Sam en lthilien,
los hospedó por una noche en Henneth Annún y tuvo
que plantearse la misma cuestión que Boromir unos
días antes: ¿debía permitir que Frodo siguiera
con su desesperada empresa? Faramir tenía una
visión más amplia de las cosas o acaso sólo era
menos decidido, pero había hablado mucho con Gandalf
y aprendido a contar con lo inverosímil; no intentó
apoderarse del Anillo. Al día siguiente
(el 9 de Marzo de 3019 T.E.) retrocedió hasta
el Anduin y tuvo que comenzar una dura batalla
para poder resistir allí, cuando el enemigo conquistó
los Vados en Osgiliath y Cair Andros. Fue herido
mientras se retiraba y cayó bajo la Sombra Negra
de los Nazgûl. Desesperado, Denethor quiso proporcionarle
a su hijo la misma muerte que tenía. prevista
para sí mismo: inmolación sobre un pira. Pero
Beregond lo salvó, aun en incumplimiento de su
deber.
Después de la Batalla
de Pelennor sanó gracias al tratamiento con Athelas
de Aragorn. Mientras se reponía, conoció a otra
paciente heroica: Éowyn de Rohan, que había
sido afectada como él por la Sombra Negra, cuyas
huellas nunca desparecían del todo. Ambos vivieron
la victoria con los sentimientos revueltos de
aquellos que habían tenido que sufrir duras pérdidas
personales. Faramir era como hecho a medida para
sustituir al hombre que Éowyn no pudo tener. Se
casaron en Edoras, inmediatamente después de la
ceremonia de sepultura del Rey Théoden.
El Rey Elessar ratificó
a Faramir y a sus herederos como Senescales y
los nombró Príncipes de lthilien con sede
en Emyn Arnen, desde donde se podía comtemplar
Minas Tirith.
Ver
personaje de la trilogía

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