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Galadriel

Entre los Elfos, la belleza femenina no es nunca un atractivo erótico; es al mismo tiempo un potencial mágico, un esplendor que puede embelesar a los amigos y derrotar al enemigo. Así era la belleza de Galadriel, la Señora de Lórien, a quien Frodo quería entregar el Anillo Regente. Galadriel era una vidente y supo, incluso sin el Anillo, lo que sería de ella si lo aceptaba: una Reina Oscura, hermosa y terrible como la tempestad: «Todos me amarán y desesperarán».

Su poder o su «magia» no consistía en una telepatía o clarividencia normal. Poseía la virtud de «mirar en el corazón», o sea, de conocer también aquellas intenciones que todavía no estaban formadas en la mente.

Descendía de las Casas más nobles de Aman y estaba emparentada con los tres pueblos de Elfos de la Luz. Finarfin de los Noldor fue su padre; su abuela, Indis de los Vanyar; su madre Erwen, la hija del Señor de los Teleri, Olwë de Alqualondë. Finrod era el más cercano de los hermanos.

Su nombre Sindarin, Galadriel (Q. Altariel), significa «Doncella coronada con una Guirnalda Radiante»; su cabello era famoso porque el brillo era dorado y plateado al mismo tiempo. Gimli no fue el primero que tuvo la idea de pedirle una mecha de su cabello. De su madre había recibido el nombre de Nerwen, «Doncella-Hombre», y «en su juventud sentía inclinaciones de amazona». Aprendió a leer y a escribir, lo que entre los Elfos tenía especial significado ya que su escritura era premonitoria. Además era muy alta y rivalizaba con los hombres como atleta.

Cuando los Noldor partieron de Valinor, que ya había oscurecido, Galadriel marchó con el segundo grupo, conducido por Fingolfin, y atravesó Helcaraxë con ellos para llegar a la Tierra Media. Desaprobaba la insurrección de Fëanor, pero compartía su ansia de escapar del estrecho paraíso de Valinor hacia tierras libres y vivir allí de acuerdo con un concepto propio. A pesar de no haber participado en la Matanza de los Hermanos fue incluida en la Maldición de Mandos.

Durante mucho tiempo moró en Menegroth, donde desposó a Celeborn y obtuvo la amistad de la Reina Melian. No veía ninguna posibildad de victoria en las guerras contra Morgoth, mientras los Noldor dependieran de sus propios medios; por ello, antes de que cayesen Nargothrond y Gondolin, marchó a las tierras al este de las Ered Luin en busca de la ayuda de los pueblos Nandor.

En la segunda Edad rechazó el perdón de los Valar y permaneció en la Tierra Media. Por el año 700 S.E. colaboró en la creación del Reino Noldor de Eregion. Cuando comenzó a percibir la influencia de Sauron partió con su gente, a través de las minas de Moria, a Laurelindóridam (Lórien) donde animó a los dispersos Elfos Silvanos a unirse y prepararse para defender su territorio. Antes de morir, Celebrimbor le entregó allí el Anillo Blanco Nenya, cuya fuerza le permitió mantener alejada de Lórien la desolación de esos tiempos.

En la Tercera Edad viajó por toda la Tierra Media, generalmente acompañada por Celeborn, aunque siempre retornaba con los pueblos de Elfos Silvanos del Este. Tras la muerte de Amroth (1981 T.E.), volvió a establecerse en Lórien con Celeborn para proteger a los restantes galadrim de la destrucción. Todos los pueblos Élficos tendían a aislarse de los otros de su raza y, más aún, de los Hombres y Enanos, pero Galadriel insistió en la necesidad de unir sus fuerzas contra el enemigo. Fue la primera que convocó el Concilio Blanco (2463 T.E.) y junto con Gandalf, aconsejó actuar rápidamente contra el poder en Dol Guldur.

Después de la destrucción del Anillo Regente y de la caída de Barad-dûr se extinguió también la fuerza de los tres Anillos Élficos, y Galadriel comenzó a percibir el cansancio y hastío de los años. Por lo menos aún tuvo energía para derribar los muros de Dol Guldur; luego asistió a la coronación y a los esponsales del Rey Elessar con su nieta Arwen. Dos años más tarde, cabalgó desde Lórien hasta los Puertos Grises para navegar con Gandalf, Elrond, Frodo y Bilbo, hacia el Oeste Lejano.

El poder benéfico de Galadriel en Lórien se manifestaba en las flores y los árboles que crecían allí. Eran Elanor y Niphredil y, sobre todo, los inmensos mellyrn, que no se desarrollaban en ningún otro lugar de la Tierra Media hasta que Sam Gamyi plantó uno de ellos en el Campo de la Fiesta de Hobbiton. Gil-galad le había regalado las semillas a Galadriel porque no crecían en Lindon; él mismo las había recibido de su amigo Aldarion de Númenor.

Apariciones

El Silmarillion El Hobbit El señor de los Anillos
La Comunidad del Anillo Las Dos Torres El Retorno del Rey

Ver actor de las adaptaciones cinematográficas.