Resumen

La Comunidad del Anillo: Libro Segundo

1. Muchos encuentros

Frodo despierta en Rivendel, donde ha sido cuidado durante tres días por el propio Elrond, y su brazo está ahora casi curado. Gandalf también está allí y le explica brevemente lo que ha sucedido. Una gran fiesta se celebra en conmemoración de la victoria del Vado del Bruinen, y los cuatro hobbits son los invitados de honor.

Frodo ve muchas caras nuevas: Elrond, su hija Arwen, y Glóin, uno de los doce enanos que habían acompañado a Bilbo en su gran viaje. Se lleva una grata sorpresa cuando se encuentra allí con Bilbo que ha vivido en Rivendel desde que dejara la Comarca. Mientras los Elfos cantan y escuchan los cuentos, él y Frodo hablan durante mucho tiempo de sus aventuras.

2. El Concilio de Elrond

Se celebra un gran concilio en Rivendel en el cual se debe decidir qué hacer para impedir que Sauron encuentre el Anillo y domine el mundo. En este Concilio están Elrond, Gandalf, Frodo, Bilbo, Glóin, Glorfindel, Aragorn, muchos Elfos de Rivendel, así como viajeros del extranjero, como Legolas Hojaverde , hijo de Thranduil Rey de los Elfos de Bosque Negro, y Boromir, hijo de Denethor el Senescal de Gondor.

Glóin dice que varios mensajeros de Mordor han hablado con los Enanos y han buscado información sobre Bilbo y su Anillo. Entonces se cuenta la historia del Anillo, desde su forja hasta las aventuras de Bilbo y Frodo. Gandalf explica los problemas que tuvo en el verano, cuando fue hecho prisionero por Saruman el Blanco; antes sabio jefe de los Istari, y ahora una marioneta de Sauron.

El Concilio concluye que el Anillo no puede ser usado por nadie excepto por Sauron, ni puede guardarse para siempre; por ello, debe destruirse en los fuegos del Monte del Destino. Al final, Frodo decide aceptar esta tarea (asombrándose de sus propias palabras), y Elrond lo aprueba.

3. El Anillo va hacia el sur

Se mandan muchos exploradores desde Rivendel a todas las direcciones para buscar noticias de cualquier sirviente del Enemigo, y vuelven aproximadamente dos meses después sin haber descubierto ninguna noticia importante.

Elrond escoge a los compañeros de Frodo y la Comunidad del Anillo queda formada por Frodo, Sam, Gandalf, Aragorn (Trancos), Legolas, Gimli, Boromir, Merry y Pippin. Bilbo le regala su espada, Dardo, y su cota de mithril a Frodo.

La Comunidad parte hacia el sur, viajando al oeste de las Montanas Nubladas durante muchos días, principalmente bajo la oscuridad de la noche. Observan que muchos cuervos y halcones vuelan sobre ellos, y piensan que los pájaros podrían ser espías del Enemigo.

La compañía intenta cruzar las Montañas Nubladas a través del Paso del Caradhras, pero parece que la montaña los odia: una gran tormenta y avalanchas de nieve les obligan a retroceder para no morir congelados.

4. Un viaje en la oscuridad

La única manera que tiene la compañía de alcanzar el otro lado de las montañas, es atravesar las minas de Moria, o Khazad-dûm, que antiguamente era un gran reino de Enanos, pero que ahora está desolado y es conocido como un lugar terrible.

La compañía es atacada por Huargos, grandes lobos al servicio de Sauron, y aunque tienen éxito en su primer ataque, parece que el viaje a través de Moria es ahora la única solución para evitar ser sorprendidos por los lobos otra noche.

Encuentran las Puertas de Moria y Gandalf descubre la contraseña que las abre. Tan pronto entran, unos tentáculos de una criatura desconocida y maligna se arrastran fuera de la laguna, y casi consigue arrastrar a Frodo a sus profundidades. Al escapar del Guardián del Agua, la compañía entra rápidamente y descubren que las Puertas han sido creadas sólo para abrirse desde fuera. Viajan a través de la oscuridad de las Minas durante dos días, y Frodo frecuentemente cree oír pasos distantes que los siguen. En la mañana del tercer día alcanzan la tumba de Balin.

5. El puente de Khazad-dûm

Gandalf encuentra un libro y lee las crónicas ahí escritas; así descubre entre otras cosas, la situación de la tumba dentro de Moria. Sin embargo, cuando quieren volver de nuevo fuera de la Cámara de Mazarbul, son atacados por un gran número de Orcos acompañados por Trolls. Se defienden valientemente en la cámara y, durante algún tiempo, detienen los ataques hasta que consiguen escapar a través de otra puerta. Gandalf intenta cerrar la puerta con un hechizo; pero algo se le opone: al parecer hay un antagonista muy fuerte, y bajo su presión, la puerta se rompe y se derrumba la cámara. Esto bloquea el pasaje y libra a la compañía durante algún tiempo de la persecución.

Siguen descendiendo y alcanzan el Primer nivel, debajo de las Puertas. Aquí los Orcos han preparado una trampa de fuego. Pero todavía hay una manera de salir: atravesar el Puente de Durin que pasa sobre un gran abismo, creado como una defensa para los antiguos enanos. Los Trolls traen tablas de piedra para cruzar su barrera de fuego, y antes de que la Comunidad piense en cruzar el puente, un Balrog aparece: una ardiente criatura del mundo antiguo que los enanos despertaron con sus excavaciones.

Gandalf le planta cara en el puente. El mago y el Balrog terminan cayendo en al abismo mientras el puente se derrumba. El resto de la Comunidad corre fuera de Moria.

6. Lothlórien

Gimli y Frodo bajan al Lago Espejo. Entonces la compañía continúa su marcha, y Aragorn atiende las heridas de Frodo y Sam. Entran en el bosque de Lórien, y cruzan el río Nimrodel.

Son detenidos por el elfo Haldir y otros dos guardias elfos de Lothlórien que les permiten dormir en sus flets (talan). Esto les protege de los orcos y de los curiosos ojos de Gollum. Puesto que los mensajes de Elrond ya han llegado a Lórien, la Compañía se dirige a Caras Galadon con sus ojos vendados y acompañados por los elfos.

Al día siguiente los elfos traen un mensaje del Señor y Señora de los galadrim dando permiso a la compañía para caminar sin vendas. Lórien es una tierra extraña, maravillosa, donde muchas cosas antiguas y justas todavía se mantienen vivas desde los Días Antiguos. Pasan por Cerin Amroth, el Montículo de tierra de Amroth del que Aragorn parece tener recuerdos muy agradables.

7. El Espejo de Galadriel

La compañía se pasa varios días en la ciudad más importante de Lothlórien, Caras Galadon; allí encuentran al Señor Celeborn y a la Señora Galadriel, y hablan con ellos sobre su causa y sobre Gandalf.

Galadriel lleva a Frodo y a Sam a un jardín con un seto frondoso, y llena de agua una pila de plata, creando un Espejo mágico. La elfa les permite mirar en el espejo, pero les advierte que puede mostrar cosa del pasado o del futuro, y puede ser traicionero si se actúa en consonancia con lo que muestra el espejo.

Sam mira primero en el espejo, y ve árboles talados en la Comarca. Le toca a Frodo mirar en el espejo, y ve muchas cosas: Gandalf en una túnica blanca, Bilbo recorriendo su cuarto, el Mar y el Ojo de Sauron. Frodo ve en el dedo de Galadriel el Nenya, uno de los Tres Anillos de los Elfos, y le ofrece el Anillo Único; pero ella lo rechaza.

8. Adiós a Lórien

La Comunidad está a punto de partir de Lórien, y los Elfos les dan tres barcas para descender por el Anduin y así aliviar su viaje; también les dan las capas élficas grises, varias cuerdas y lembas, un tipo especial de pan que da bastante fuerza a uno con un solo bocado.

Cuando navegan río abajo, se encuentran una nave cuya forma se parece a la de un cisne. A bordo de él están Celeborn y Galadriel, y la compañía es invitada a bordo para celebrar una fiesta de despedida. Galadriel le da un regalo a cada miembro de la compañía, entre los que destacaban un frasco de luz a Frodo, una caja de tierra de Lórien a Sam, un broche color de plata con una gema verde a Aragorn y unos cabellos de la propia Galadriel para Gimli. Después la compañía deja Lórien definitivamente y continúa su viaje; dejar esa tierra es un gran pesar para todos ellos.

9. El Río Grande

El viaje hacia el sur a través del Anduin, el Gran Río, en las barcas élficas, sigue durante varios días. Gollum les sigue en un tronco de madera, mientras los orcos frecuentan la orilla este del río. De lejos observan un águila en el cielo, y deciden viajar de noche para minimizar las oportunidades de ser descubiertos.

Una noche, estando muy cerca de los Rápidos de Sarn Gebir, son atacados por orcos del lado este. Una extraña forma oscura vuela encima de ellos, y Legolas le dispara una flecha dándole de lleno; esto desanima a los enemigos, el ataque se detiene y la compañía se retira a una orilla. Aquí descubren que habían pasado casi un mes en Lórien.

Marchan con sus barcos y equipaje por un viejo camino mas allá de los Rápidos, y continúan el viaje mas allá de las Argonath, los Pilares de los Reyes, las grandes estatuas de Isildur y Anarion construidas hace tiempo por los Númenóreanos. Poco después llegan a las Cataratas del Rauros, donde deben decidir qué camino tomar: ir al este a Mordor, o seguir al sur hacia Minas Tirith.

10. La disolución de la Comunidad

La compañía pasa la noche en la orilla occidental del río. La hoja de Dardo, la espada de Frodo, empieza a brillar, indicando que los orcos no están muy lejos. Al día siguiente deben decidir su camino. Frodo siente la necesidad de tomar la decisión a solas, y los otros le dan una hora para tomar una determinación. Se aleja para intentar tomar una decisión.

Poco después, Boromir se aleja de la compañía con disimulo, encuentra a Frodo en el bosque y le insta a que le dé el Anillo. Frodo piensa ahora firmemente en ir a Mordor e intentar destruir el Anillo; Boromir se enfada y empieza a amenazar al hobbit para que le dé el Anillo. Sintiéndose en peligro, Frodo se lo pone y huye lejos. Llega a la cima de la colina de Amon Hen, donde puede ver, aún con el Anillo puesto, las tierras cercanas y distantes hasta las fronteras de las tierras de Mordor. Siente el Ojo de Sauron que lo busca, y finalmente se quita el Anillo. Decide dejar la compañía en secreto, enseguida, porque nunca volvería a tener el valor suficiente para partir de nuevo.

Mientras, Boromir regresa con la compañía y empiezan a buscar a Frodo; mientras los otros están investigando, Sam comprende que Frodo está intentando dejarlos, y vuelve a las barcas justo cuando Frodo está arrastrando una hacia el agua. Sam y Frodo parten juntos, cruzan el río y marchan hacia el suroeste, a la tierra de Mordor.

El Señor de los Anillos continúa en el Libro Tercero (Las Dos Torres).