Todos escucharon mientras la voz clara de Elrond hablaba de Sauron y los Anillos de Poder y de cuando fueron forjados en la Segunda Edad del Mundo, mucho tiempo atrás. Algunos conocían una parte de la historia, pero nadie del principio al fin, y muchos ojos se volvieron a Elrond con miedo y asombro mientras les hablaba de los herreros elfos de Eregion y de la amistad que tenían con las gentes de Moria y de cómo deseaban conocerlo todo y de cómo esta inquietud los hizo caer en manos de Sauron.

El Poney Pisador

Iniciado por Curundil, 29 de Diciembre, 2003, 17:50:56

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Curundil

Con esto quiero proponer (creo que no lo he hecho en otro post, Eoder, creo que me quedé con la idea en la cabeza... no sé) el hacer un nuevo tema para la presentación de los nuevos registrados en el foro.

De forma que adoptemos una identidad en la Tierra Media, y creemos una historia, que vayamos narrando entre todos, cada uno con lo que respecta a su parte, hablando e interactuando con los demás.

Ahora no tengo tiempo, pero haré una introduccioncilla para q veáis a q me refiero.

Finwe

me parece una idea estupenda¡¡ si puedo ayudar en algo por favor decirmelo. un saludo :wink:
ecordad que los aficionados construyeron el arca de noé y los profesionales contruyeron el titanic.

Curundil

Bueno, pues allá voy.  Me enrollo un poco al ser el primer mensaje.


 Una gélida tarde de invierno, el sol comenzaba a esconderse en el pueblo de Bree.  Las ardillas se recogían en el Bosque de Chet y algunos labradores volvían a sus hogares tras su jornada.  En ese momento, crucé las altas puertas del pueblo adentrándome por las callejuelas y paré delante de "El Poney Pisador".

"Bueno, un largo viaje para llegar a esta taberna.  busquemos una recompensa." Dije esperando recibir una rica cena y una buena cerveza.  Cuando me acerqué un hombre salió por la puerta, limpiándose la boca con la manga. "Buenas noches"

"El Poney Pisador" estaba casi vacío.  Todavía era pronto,  un par de hombres cenando en una mesa,   Un hobbit recogía los restos de una mesa, y un hombre grande detrás de la barra me dio la bienvenida.

"Buenas noches caballero!  Qué grata sorpresa ver a una persona como usted por aquí.  Ya quedan pocos elfos por la zona, pero siempre sois bienvenidos!!"  Dijo con una reverencia un poco jocosa.  "Por qué no pasa y se toma algo de cena?  Acabamos de preparar un cordero asado del rancho de Tom de las Adelfas.  Tienes suerte, pues serás la cuarta persona que lo prueba."

"Exactamente lo que estaba buscando.  Un asado como Ilúvatar manda."  Por fin empezaba a sentir la hospitalidad de la que tanto había oído hablar.  "Usted es Cebadilla Mantecona, ¿me equivoco?"  Dije mientras me asignaba una mesa.

"Jajajaja, no quiero saber lo que le han contado sobre mí, señor.  No se crea la mitad de lo que los viajeros cuentan, ni la mitad de la mitad de lo que los paisanos de Bree digan, señor..."

"Curundil, de un lejano pueblo del Este...  Pero por favor, ya que usted va a ser una fuente de información de la que seguro me podré fiar, "guiñándole un ojo" ¿sabe cuando se va a celebrar la llegade el Yulë Nuevo?  Quiero decir, Año Nuevo."

"Por favor!!!  Como osa dudarlo!  Mañana por la noche, siempre es al tercer día desde el cambio de año.  Tendremos la llegada de artistas y comediantes de todo Eriador, desde Rivendell hasta Edoras.  Le voy a traer bebida y luego le cuento, qué quería?"

"Un vaso de hidromiel de momento, gracias"



(Ahora sólo queda que nos pongáis al servicio de vuestra imaginación!!)

Araith

De pronto comenzaron a oirse risas tras la puerta que daba al exterior. Era una carcajada grave y cascada aderezada por un toque de cerveza inconfundible, era el hombre que un momento antes abandonaba la taberna. A esta carcajada se unió otra mas suave, mas dulce y aflautada y pronto las dos se perdieron en el silencio de la noche,  solo interrumpido po un ruido de platos sucios sumerguendose en la pileta de agua. La puerta se entreabrió dando un quejumbroso chirrido al tiempo que un rostro joven y risueño asomaba tras ella: <<Disculpen caballeros, ¿Queda aún disponible algún sitio en esta posada para un viajero cansado?>> Cebadilla hizo un gesto de asentimiento e invitó al joven a pasar. <<Ultimamente vienen muchos elfos por aquí... ¿que les trae por Bree?>> El joven elfo tomo asiento junto al otro comensal, se desprendió de su capucha mientras su largo pelo rubio caía sobre su espalda. <<Mi nombre es Araith Aiwendil, vengo del oeste buscando un lugar en el que ofrecer mis servicios como artista, músico, acróbata y trovador. Tengo entendido que el dia de año nuevo está próximo...¿No es así compañero eldar?...
 amar presta aen . Han mathon ne nén . Han mathon ne chae . A han noston ned wilidt

Feänor

De pronto una figura aparecio del final del salon, nadie habia reparado en ella, se acercó a donde se encontraban los otros elfos y con una reverencia dijo, "Feänor, de las  hijo de Finwe (espero la participación de mi padre) que me acompaña por estas tierras rumbo al lejano Oeste, encantado de conocerles" era un elfo muy alto, de finos rasgos y largo cabello oscuro, sus ojos, tambien oscuros, eran penetrantes y orgullosos. El posadero, sorprendido de la asistencia de tantos elfos en su humilde posada no pudo decir nada y Feänor le dijo: "posadero, no hay una cerveza para este Noldor"como veis el elfo eraq muy orgulloso y nada educado; el posadero pronto habia traido las bebidas de los tres elfos cuando estos empezaron a hablar en Quenya, la ya casi olvidada lengua del lejano Oeste.
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"Busca la espada quebrada que está en Imladris; habrá concilios más fuertes que los hechizos de Morgul."

Eoder

- Bienvenidos al pueblo de Bree, mis rohirrim.

Después de 12 días de viaje desde que salimos de Edoras, por fin se levantaba ante nosotros la puerta oeste del pueblo de Bree. Cansados y helados hasta los huesos nos acercamos a la puerta.
Ya había anochecido por lo que las puertas estaban cerradas; bajé de mi caballo Théad y golpeé fuerte la puerta un par de veces hasta que un viejo guardia hizo aparición. Asomó su cabeza a través del ventanuco de la puerta y acercó una pequeña lámpara de aceite hasta casi rozar mi pecho.

- ¡Vaya! Un caballero de Rohan - dijo sorprendido el guardia.
- Eso es. Soy Eoder, Tercer Mariscal de la Marca y los que me acompañan son mis valientes rohirrim - dijo mientras el resto de mi compañía hacía acto de presencia -. Venimos en representación del Rey Éomer de Rohan para fomentar la fraternidad entre los pueblos de la Tierra Media. La festividad del Año Nuevo está próxima, y qué mejor día para celebrar la unidad de los Pueblos Libres de la Tierra Media.
- Claro, claro. Ustedes no son los primeros, durante mi turno han pasado por aquí algunos elfos, e incluso gondorianos enviados por el Rey Elessar. Creo que habrá un pequeño concilio para debatir asuntos que afectan a...
- ¿No cree que sabe demasiado para ser un guardia? - dije con un sonrisa cómplice mientras el guardia agachaba la cabeza. Sabía que en Bree los rumores estaban a la orden del día, y lo que no se sabía se inventaba - ¿Cree que podríamos pasar a la ciudad a buscar algún sitio caldeado donde nos sirvan una buena cena y buen hidromiel?
- Oh, perdón, perdón. Deben estar muy cansados del viaje y helados de este tiempo tan frío - dijo mientras abría las puertas para que mi compañía pudiera pasar -. Hay una posada siguiendo esta misma calle, al fondo. El Pony Pisador. Sirven una cerveza aromática excelente, y sus habitaciones están caldeadas todo el día,...

El viejo guardia siguió hablando mientras nosotros nos adentrábamos en el pueblo. Si toda la gente de Bree hablaba tanto llamaríamos la atención, ya que la gente de Rohan nos caracterizamos por nuestro silencio.
Las risas de un viejo borracho nos dio la señal de que habíamos llegado. La ciudad parecía desierta (con la helada que caía era normal), pero aquella posada desprendía vida y calor. Dentro parecía haber un buen ambiente.

Nada más desmontar de Théad un muchacho salió por la puerta y con grandes reverencias y aspavientos cogió las riendas de los caballos y los llevó al establo. Al abrir la puerta tuve que retirarme ya que un hombre bastante corpulento abrió la puerta de golpe sin percatarse de que estaba yo detrás.
- Cebadilla Mantecona para servirles en lo que deseen. ¿Cuántos son? ¿Y cuántos días piensan quedarse?¿Han venido para pasar la festividad de Año Nuevo?
Mi compañía se rió. No estaban acostumbrados a escuchar tantas palabras seguidas. Y para qué negarlo, yo tampoco. Tantas preguntas seguidas me hicieron tener que pensarme la respuesta por un momento.
- Sí, somos la representación del Reino de Rohan. Somos 10 rohirrim helados hasta los huesos, y algo doloridos de montar todos estos días. Y creo que sólo nos quedaremos esta noche, pues mañana por la mañana nos presentaremos al alcalde de Bree y supongo que tendremos algunas estancias reservadas.
- Bien, bien. Pasen entonces. La mejor carne bañada con la mejor cerveza, eso es lo que podrán degustar en el Pony Pisador. Y por supuesto la mejor compañía de hombres y hobbits. Incluso - dijo en voz baja - acaban de llegar tres elfos. ¿Raro verdad?


Sentía curiosidad por aquellos elfos, así que una vez me cambié de ropa en mi habitación y entré en calor, bájé al gran salón donde estaba la taberna. Mis rohirrim prefirieron quedarse en sus habitaciones y cenar en ellas.
Después de comer una hermosa pata de cordero, pedí una pinta de cerveza y me cambié de sitio. Exactamente en frente de los dos elfos que charlaban animosamente.

- ¡Salud amigos elfos! - dije interrumpiendo su conversación -. Soy Eoder, hijo de Éothen, Tercer Mariscal de la Marca. ¿Os importa que este rohirrim comparta vuestra mesa?
Dos de los elfos sonrieron; el otro me miró con una expresión dura en los ojos, pero de todas formas decidí sentarme, necesitaba averiguar si venían en representación de algún reino élfico.

"La Compañía del Anillo será de Nueve, y los Nueve Caminantes se opondrán a los Nueve Jinetes malvados."

Feänor

"Salud Eoder de Rohan" dije con una cara de pocos amigos pues los humanos no son mi pueblo favorito.
"Yo soy Feänor hijo de Finwe de los Noldor" dije con aire de superioridad, "¿que te trae por aqui? He visto muchos hombre por estas tierras estos últimos días, ¿hay acaso algun Concilio del cual no me haya enterado?".
En ese momento pedí otra pinta de cerveza.
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"Busca la espada quebrada que está en Imladris; habrá concilios más fuertes que los hechizos de Morgul."

Eoder

Aunque la taberna era ruidosa, por un momento los que estábamos sentados a la mesa no oíamos nada más que el silencio, o eso es lo que yo pensaba.
Parece que las noticias corrían como la pólvora. No era bueno que tanta gente supiera de la futura celebración de un consejo. Todavía quedaban restos de Sombra por la Tierra Media, y no se podía fiar uno de cualquiera.
La verdad es que yo tampoco sabía mucho más, pero Éomer me había enviado para recoger información del norte, y eso es lo que tenía que hacer. Debía zafarme de preguntas comprometidas.

- Creo que es más extraño ver a un Noldor por estas tierras. Pensé que los últimos habían marchado hacia el Oeste.

Los dos mantuvimos la mirada. Los dos sabíamos que había temas que no podíamos decir a la ligera.

- La celebración de un consejo es algo normal cuando varias razas y culturas se reúnen después de tanto tiempo. Siempre es interesante compartir noticias - terminé de decir.
En ese momento Cebadilla se acercó y puso una pinta de cerveza a mi lado.
- No, no es para mí. Es para el Noldor.

"La Compañía del Anillo será de Nueve, y los Nueve Caminantes se opondrán a los Nueve Jinetes malvados."

Finwe

La Aldea de Bree parecia estar repleta de gente o por lo menos eso parecia desde la ventana de una de las Habitaciones de arriba donde me hospedaba, en la calle se veian muchos caballos con gente arriba y abajo, pero me extraño sobremanera la presencia de un grupo de jinetes con los colores de la marca y decidi bajar para averiguar algo.


Cuando baje las escaleras llego asta mis oidos muchas conversaciones en distintos tonos y algunas risas de un grupo de borrachos, pero al hechar una mirada alrededor vi a alguien familiar y me acerque a saludar.

- Aiya Fëanor hijo mio, veo q estas bien acompañado.

Mire de reojo a los miembros de la mesa q acompañaban a Fëanor y dije:

- Saludos soy Finwe del pueblo de los Noldor, encantado de conoceros viajeros. Me preguntaba si puedo disfrutar de vuestra compañia mientras disfruto de una de esas pintas q tan bien huelen?.
ecordad que los aficionados construyeron el arca de noé y los profesionales contruyeron el titanic.

Curundil

Bree es una aldea enclavada en el cruce de caminos que dirige el comercio por la zona Norte de Eriador.  Esto hace de ella que posea muchos habitantes procedentes de otras regiones, para controlar las mercancías q pasan por ella procedentes de sus dominios y redistribuirlas.  Así siempre se encuentran personas muy diversas, pasando desde hobbits hasta beórnidas, todas las culturas con pocas excepciones.  Y una noche como esta,  se empiezan a congregar los presentes al nuevo Concilio de la Cuarta Edad, con sede en la ahora famosa aldea de Bree.


'Curiosa reunión sin duda la que se está dando en "El Poney Pisador". Cuatro eldar y un rohirrim.' Dije mientras invitaba a Araith a nuestra mesa.  Tras la llegada de ya un número no pequeño de paisanos, la taberna comenzó a parecer lo que siempre se había oído de ella:  Pintas de cerveza olvidadas por las mesas, un hobbit regordete con delantal esquivando a los clientes para recoger los platos vacíos que respondía al Señor Mantecona al nombre de Nob, un hombre de mediana edad con un hurón subido al hombro, varios hobbits entremezclados en varios grupos de personas y un humo que empezaba a emborronar los maderos del techo.

'Supongo que será apropiado que me presente ahora.  Además creo que va a ser una sorpresa para todos.'  No pude evitar echar una carcajada.  Una sonrisa tonta se adueñó de mi boca.  '  Siento llevar estas ropas raídas para conocer a tan apreciada compañía, pero el viaje no pedía menos.  Aún no he tenido tiempo de cambiarme!  Y yo con estos pelos! jajaja.'  Tampoco pude evitar bajar la cabeza y mirar a la mesa, algo avergonzado.  Me armé de valor y miré a los compañeros.  '  Me llamo Curundil, hijo de Celebrimbor.  Y vamos, nunca creí que iba a conocer a mis antepasados, ni más ni menos que Fëanor y Finwë!!  Muchas cosas serán habladas esta noche aquí.'

'Es que Fëanor es mi bisabuelo y Finwë mi tatarabuelo, aunque no lo aparenten. jeje, ni una arruguita eh?'  Dije dirigiéndome a Eoder y Araith.  Esta coincidencia (no creo que por casualidad) había que explicarla.  '  Antes de la caída de Nargothrond, marché al Este a conocer las tierras donde nacieron los Primeros Nacidos,  Finwë y los demás Reyes Eldar.   No he sabido apenas nada de lo ocurrido por estas tierras del Oeste desde hace algunos años, y ahora parece que hemos de reunirnos por alguna razón q desconozco. '  En ese momento sentí que estaba hablando demasiado, así que paré, y propuse un brindis.  'Propongo este brindis por la extraña compañía que nos hemos juntado en esta mesa, contando sin duda alguna al honorable Tercer Mariscal de La Marca de Rohan, y Araith Aiwendil, un joven bardo que espero nos deleite esta noche con una de sus canciones.'

'¡¡ SALUD !!'  Dije levantando la copa y esperando la aprobación de los presentes.

Feänor

"Salud!" respondí, me agradaba de sobremanera encontrarme con otro familiar además de mi padre, la verdad es que la velada aun no habiendo empezado de muy buena manera parecia que iba a ser mas interesante de lo que yo creía.
"contadme compañeros cómo habeís venido a parar a esta posada, ¿venis de paso, como mi padre y yo (con tu permiso finwe) o venis a ese extraño concilio del que he oido hablar? hablad por favor, pués la duda me corroe.
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"Busca la espada quebrada que está en Imladris; habrá concilios más fuertes que los hechizos de Morgul."

Ulmo

Mientras q los viajeros recien reunidos en la posada un extraño personaje aparece ante las puerte de la aldea, se acerco y golpeo dos veces la puerta.

(ulmo avia tomado forma elfica para averiguar q pasaba).Parecia ser un extraño elfo mas alto que uno normal y parecia llevar la fuerza del agua en sus ojos, -vaaa- dijo el encargado de la puerta -no es un poco tarde para un solo visitante-dijo- ya lo se- conteste en un tono un poco subido.

perdon- dije- por mi tono un tanto subido espero no haberle ofendido- no tranquilo hay mucha gente que me trata de esamanera pero ninguna se disculpa- dijo el guarda,-alguna posada- le pregunte,- si tiene usted una posada alfondo ahora hay mucha gente y si le sirve hay compañeros alli.-gracias-le conteste.

Avance algunos metro hasta encontrarme con la famosa posado era evidente q aparte del cartel un viejo borracho certificava q era por lo menos un bar, entre y alce la mirada observe q havia mucho alvoroto me fije especialmente en una mesa mientras me acerque ala barra de la posada.-hay todavia alguna cama disponible.-si- me dijo el posadero.-la habitacion es la del fondo agrego.-gracias le conteste, fui arriba y aguarde hasta q mi presencia fuera olvidada entre la gente de abajo.

pero finwe y feanor (con vuestro permiso) no les gusto la aparicion del aquel extraño personaje y comentaron a la mesa lo raro de aquel personaje dudando incluso de ser posible q sea el enemigo.
ai ERU varyuva le

Finwe

Al ver al recien llegado la gente de q se hallaba apoyada en la barra lo observaba. Tenia un aire de secretismo y misterio q llamaba la atencion de la gente de la mesa donde en esos momentos se estaba celebrando una extraña reunion.

- Es un estraño personaje a mi parecer. Dijo Finwe. Y le siguio con la mirada hasta q se perdio de vista en direccion a las habitaciones.

- ¿Que creeis al respecto respetables compañeros?, ¿y tu hijo mio?.

En ese momento todos se miraban como inquietos por algo pero nadie decia nada.
ecordad que los aficionados construyeron el arca de noé y los profesionales contruyeron el titanic.

Eoder

- Tiempos extraños estos en los que los elfos vuelven a la aldea de Bree. ¡Y más extraños todavía la aparición de héroes elfos legendarios! Creo que han sido muchas emociones seguidas. No estoy acostumbrado. Como tampoco lo está mi cuerpo - dije levantándome y echándome la mano derecha a los riñones - a recorrer tanta distancia con este tiempo tan frío.
- Allí en tu tierra, con esas llanuras tan cálidas debe ser un gran cambio - dijo Curundil.
- Así es amigo. Ahora con vuestra venia, me retiro a mis aposentos a descansar del largo viaje. ¡Por fin una cama de verdad en tantos días!

"Buenas noches" respondieron los elfos con los que estaba sentado. Dejé la jarra vacía en el mostrador de la taberna.
- Buenas noches Señor Eoder. Para cualquier cosa nos tiene a mí o a cualquiera a su entera disposición. Todo es poco para los representantes de... - dijo Cebadilla.
- Gracias, gracias señor Mantecona. Voy a dejar a algún hombre por aquí, vigilando. Siempre hay que estar prevenidos: nunca se sabe donde encontrarás el peligro.
- Bien, bien, lo que usted quiera...
- Buenas noches Señor Mantecona - dije mientras me encaminaba a las escaleras que daban a las habitaciones.

Mi habitación estaba al final del pasillo. Antes de llegar hasta allí, llamé a una de las puertas donde se alojaban dos de mis hombres.
- Señor Eoder, Rhóden ya ha bajado al establo a cuidar de los caballos - dijo uno de mis rohirrim cuando le pregunté por su compañero de habitación.
- Bien, bien, perfecto. ¿Te importaría empezar tú mismo la ronda de vigilancia? Reparte los turnos como prefieras. A mí dejadme la última guardia de la noche.

Después de dar las órdenes pertinentes me acerqué hasta la puerta de mi habitación. Cuando la abrí noté la presencia de alguien detrás de mí. Me di la vuelta lentamente con la mano en la empuñadura y me sorprendió ver frente a mí al extraño elfo, que había entrado hacía un rato a la posada, con una jarra en la mano. Al sorprenderme le debí dar en la mano y la jarra cayó al suelo vaciando todo su contenido.

- Buenas noches rohirrim. Espero no haberle asustado. Mis aposentos están justo en frente - dijo el elfo mostrándome la puerta de su habitación medio abierta.
- Oh, no, en absoluto. Perdón por lo de la jarra, ahora si quiere le traigo... - dije mientras me agachaba para recoger la jarra, que por fortuna no se había roto.
- No se preocupe, era sólo agua. Ahora precisamente iba a la taberna.
Mientras estaba agachado noté algo extraño: el agua había desaparecido. El lugar donde se había desparramado el agua estaba completamente seco. Es como si el elfo hubiera absorvido la humedad.
Le di la jarra y con una sonrisa se dirigió a las escaleras.

- Perdón - dije en voz alta para que me oyera -. ¿cómo me ha dicho que se llama?
El elfo se paró, giró su cabeza hacia mí y clavó sus bellos ojos marinos en mi persona.
- Soy...

NOTA: (Ulmo te toca seguir jejeje)
Para darle un poco de ritmo a la historia he necesitado usar algunos personajes vuestros. Aunque lo que han hecho o dicho no influye en la historia. Podemos hacer esto por ejemplo cuando haya un dálogo, para que no se haga demasiado lenta la escena.

"La Compañía del Anillo será de Nueve, y los Nueve Caminantes se opondrán a los Nueve Jinetes malvados."

Ulmo

- Soy Yagüe enviado de las tierras del oeste. ah y no te precupes por el agua ya pedire mas, ahora si me disculpas  voy abajo a por una pinta.
dije entre sonrisas y haciendo una reverencia me diriji hacia las escaleras.

-si deseas te puedo invitar a una pinta, abajo estare.
baje las escaleras y noto q atraia las miradas de cierta gente, sobre todo las de la mesa del pequeño grupo de elfos, fui hacia la barra y dije,

-posadero un a pinta cuando tenga ocasion!!

-marchando, dijo el posadero,
en cuanto me vi servido, me retire a un lado, note q el grupo de elfos todavia estaba murmurando mientras no me quitaban la vista de encima.
ai ERU varyuva le